Alba
Los elfos y el zapatero
Hace mucho, mucho tiempo, vivía en un país mágico un humilde zapatero, tan pobre, que llegó un día en que…
El marqués de Lumbría
En toda la ciudad de Lorenza no se hablaba luego sino de la entereza varonil con que Carolina llevaba adelante sus planes. Salía a di…
Amor mio, mi amor
La confesión de un crimen
En el vasto salón del Prado aún no había gente. Era temprano; las cinco y media nada más. A falta de personas f…
Los ladrones arrepentidos
Había una vez un ermitaño que vivía en soledad en una ermita perdida en el monte y que se alimentaba de lo que buenamen…
La promesa
Mateo de Zalbidea y Pérez era un hombre como los demás, y no es poco ser.
Digo que este Mateo se había enamorado a los…
La oración del ateo
Oye mi ruego Tú, Dios que no existes,
y en tu nada recoge estas mis quejas,
Tú que a los pobres hombres nunca dejas
sin consue…
El sacerdote
Había casi terminado sus estudios eclesiásticos. Mañana sería ordenado, mañana alcanzaría la uni&o…
Noche oscura del alma
Espérame
En busca de luz para mis cansados ojos, fui un verano a Deva, a tomar los baños de su agitado mar, y entre los bañistas conoc…
El artista
El trébol de cuatro hojas
Amalia era una niña mimada por su padre, que vivía en las lejanas regiones de la Patagonia, en donde su familia era poseedora…
El Santo Grial
Aquella madrugada, al recostarse, más cerca de las cuatro que de las tres, en el diván del Casino, Raimundo, sin saber a qu&ea…
El pobre y el rico
Murió una vez un pobre aldeano que fue a la puerta del Paraíso; al mismo tiempo murió un señor muy rico que sub…
El guardavía
Página 2
Puntual con mi cita, la noche siguiente puse el pie en la primera hendidura del zigzagueante camino cuando los reloje…
El beso
2
En la época a que se remonta la relación de esta historia, tan verídica como extraordinaria,, lo mismo que al present…
El ángel de la muerte y el rey de Israel
Se cuenta de un rey de Israel que fue un tirano. Cierto día, mientras estaba sentado en el Trono de su reino, vio que entraba un hom…
El primer beso
Más que conversar, aquellos dos susurraban: hacía poco que el romance había empezado y andaban tontos, era el amor. Am…
La casa del lago
Paseándome sobre el lago de Ginebra vi, al pasar por delante de un viejo castillo abandonado, el terror impreso en el rostro de mi b…
The story of an hour
Knowing that Mrs. Mallard was afflicted with a heart trouble, great care was taken to break to her as gently as possible the news of her h…