Alba
Como gustéis
Instrucciones para llorar
Dejando de lado los motivos, atengámonos a la manera correcta de llorar, entendiendo por esto un llanto que no ingrese en el esc&aacu…
El monte de las ánimas
II
Los servidores acababan de levantar los manteles; la alta chimenea gótica del palacio de los condes de Alcudiel despedía u…
La muerte de la emperatriz de la China
Delicada y fina como una joya humana, vivía aquella muchachita de carne rosada, en la pequeña casa que tenía un salonci…
Odio desde la otra vida
Fernando sentía la incomodidad de la mirada del árabe, que, sentado a sus espaldas a una mesa de esterilla en el otro extremo …
El buitre
La pensión
Coplas del alma que pena por ver a Dios
Vivo sin vivir en mí
y de tal manera espero,
que muero porque no muero
I
En mí yo no vivo ya,
y sin …
Sonetos de amor
Si bronce, piedra, tierra y mar extenso
Son doblegados por la triste muerte,
¿Qué podrá contra su ira la bellez…
Las desventuras del joven Werther
Hace una semana que el tiempo no puede ser peor, y me alegro de ello, porque desde que estoy aquí no he logrado ver un día …
El fin de algo
Antes, Horton Bay era un pueblo de madereros y leñadores. Ninguno de sus habitantes estaba libre del ruido de las grandes máqu…
Los amos
Cuando ya Cristino no servía ni para ordeñar una vaca, don Pío lo llamó y le dijo que iba a hacerle un regalo.
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No abandones
Cuando las cosas vayan mal como a veces ocurrirá
Cuando el camino que recorres con dificultad parece todo cuesta arriba
Cuando los…
Tradiciones en salsa verde
Allá, por los años de 1840, era yanacón o arrendatario de unos potreros en la chacra de Inquisidor, vecina a Lima, un …
El amante liberal
(Sección 5)
Tomado, pues, entre los tres este apuntamiento, quien primero le puso en plática fue Halima, bien así com…
Romance de la buena hija
Mario Vargas Llosa Premio Nobel de Literatura 2010
El escritor peruano Mario Vargas Llosa se declaró muy agradecido por la obtención del Premio Nobel de Literatura. Desde Nueva …
Muerte en vida
Crónica de la época del Vigésimo sexto y vigésimo séptimo virreyes
I
Laura Venegas era bella como un sue…
El tesoro perdido
El sol poniente se hundía en los picos helados de las montañas y éstos se tornaban rojos como ascuas. En las azoteas de…
La inaccesible novia
No pasa una semana sin que, en Ginebra o en Lucerna o en Interlaken o en cualquier otra población suiza, un diario publique, indife…