Alba
A Flerida, poetisa
Basta Cupido ya, que a la divina
Ninfa del Turia reverente adoro:
ni espero libe…
Besos
Hay besos que pronuncian por sí solos
la sentencia de amor condenatoria,
hay besos que se dan con la mirada
hay …
El casarse pronto y mal
Así como tengo aquel sobrino de quien he hablado en mi artículo de empeños y desempeños, tenía otro no ha…
Sirena
Tengo la convicción de que no existes
y sin embargo te oigo cada noche
te invento a veces con mi vanidad
o mi desolación o m…
Más allá de los límites
El amor ignora las castas y el sueño ignora si el lecho está roto.
Fui en busca del amor y me perdí.
Proverbio hind&ua…
La jaula
Afuera hay sol.
No es más que un sol
Pero los hombres lo miran
Y después cantan.
Yo no sé del sol.
…
La caricia perdida
Rinconete y Cortadillo
(Sección 2)
En esto, Cortado y Rincón se dieron tan buena maña en servir a los caminantes, que lo más del camin…
Vida nueva
La señora Manolita, vecina insigne de un pueblo andaluz, había muerto de ochenta y siete años, única enfermedad …
La pobreza El dinero
Lunes o martes
El sueño de los dos niños
Estábamos, una noche del mes de Julio, en que el calor dejaba sentir su fastidiosa influencia, sentados con varios amigos en el sal…
El extranjero
"Dime, hombre enigmático, ¿a quién amas tú más? ¿A tu padre, a tu madre, a tu hermana, a tu h…
Maravillas de la voluntad
A las tres en punto don Pedro llegaba nuestra mesa, saludaba a cada uno de los concurrentes, pronunciaba para sí unas frases indesci…
El espectro
Todas las noches, en el Grand Splendid de Santa Fe, Enid y yo asistimos a los estrenos cinematográficos. Ni borrascas ni noches de hi…
De cómo repartió el diablo los males por el mundo
Voy a contarles, y no lo olviden, porque es
cosa que un cristiano debe tener bien presente, esta
historia que nosotros no olvidaremos jam&…
Dentro de tí está el secreto
El túnel
Un lago, sereno y azul, en el marco profundo de las montañas, coronadas de nieves perpetuas; el encaje obscuro de los jardines descie…
El aparecido
La cosa del mundo a la cual los filósofos otorgan menos fe es a los aparecidos. No obstante, si el caso extraordinario que voy a cont…
Romance al nacimiento
Ya que era llegado el tiempo
en que de nacer había,
así como desposado
de su tá…