Alba
Los gatos de Ulthar
Se dice que en Ulthar, que se encuentra más allá del río Skai, ningún hombre puede matar a un gato; y ciertament…
Monólogo de Isabel viendo llover en Macondo
El invierno se precipitó un domingo a la salida de misa. La noche del sábado había sido sofocante. Pero aún en l…
La luz es como el agua
En Navidad los niños volvieron a pedir un bote de remos.
-De acuerdo -dijo el papá, lo compraremos cuando volvamos a Cartagen…
El corazón delator
¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco…
Un escándalo en Bohemia
A las tres en punto del día siguiente estaba yo en la casa de Baker Street, pero Holmes no había vuelto aún. La patron…
El sexo de los ángeles
Una de las más lamentables carencias de información que han padecido los hombres y mujeres de todas las épocas, se rela…
La noche boca arriba
Y salían en ciertas épocas a cazar enemigos;
le llamaban la guerra florida.
A mitad del largo zaguán del ho…
Hamlet
Sueño de una noche de verano
La señora en el espejo
El origen del mal
En medio de un bosque vivía un ermitaño, sin temer a las fieras que allí moraban. Es más, por concesión d…
Tu más profunda piel
Cada memoria enamorada guarda sus magdalenas y la mía -sábelo, allí donde estés- es el perfume del tabaco rubio …
La historia de los duendes que secuestraron a un enterrador
En una antigua ciudad abacial, en el sur de esta parte del país, hace mucho, pero que muchísimo tiempo -tanto que la historia…
El rey Lear
El sexto sentido
La humanidad, amigo mío, dijo el sabio, ha rondado hace siglos alrededor de ese muro invisible que le esconde el futuro, sin acerta…
Romeo y Julieta
Una mujer soñadora -Thomas Hardy- AlbaLearning Audiolibros y Libros Gratis
La señora Marchmill abrió uno de los libros y vio, escrito en la primera página, el nombre de su dueño.
—¡…
¿Cuánta tierra necesita un hombre?
Érase una vez un campesino llamado Pahom, que había trabajado dura y honestamente para su familia, pero que no tenía t…
Amargura para tres sonámbulos
Ahora la teníamos allí, abandonada en un rincón de la casa. Alguien nos dijo, antes de que trajéramos sus cosas…