Romance
El ángel de la guarda
La mañana que digo, un bizarro mancebo y una hermosísima joven, vestidos con sencillez y buen gusto, como gentes acomodadas de…
Las almas hermanas
Hace algunos años llamaban la atención en la poética ciudad de los Cármenes, dos preciosas jóvenes de 18…
Pinceladas
Las llamas del hogar ascendían en busca de libertad, abrigando con su cálido resplandor la soledad del salón en penumbr…
El esfuerzo mal pagado
El capitán Moncada, que se hallaba con su regimiento de caballería de guarnición en una vieja ciudad castellana, rec…
La segunda juventud
—Treinta y siete años. Ni uno más ni uno menos. Casi una vieja. Si no me mirase usted con ojos de enamorado—y ya es sabido que…
El príncipe del mar
A Francisco de Villaespesa
Aquel cuartito de Octavio era un caprichoso museo de exquisitos despojos femeniles. Allí se encontraban tr…
Claro de luna
Media Noche.
Solo, bajo el cielo inmenso, ante el prestigio augusto de la luna, pienso y sueño. Y, como en la onda de una brisa dulce…
Una mala mujer
Como se había dejado abordar en seguida y era muy joven, ella creyó útil contarle su historia.
—Yo soy hija de un mili…
Romance satírico
Pues me hacéis casamentero,
Ángela de Mondragón,
escuchad de vuestro esposo
las gra…
La viuda
Todos los meses iba por lo menos una vez a visitar la tumba de su esposo. Era el suyo un dolor plácido y tranquilo. Se había a…
Más allá
Yo estaba desesperada -dijo la voz-. Mis padres se oponían rotundamente a que tuviera amores con él, y habían llegado a…
La redada
Mi boda se desbarató por una circunstancia insignificante, sin valor alguno sino para quien, como yo, se pasa de celoso y raya en man…
Alma de artista
Selma cambió el sencillo traje de calle por una bata de seda azul, restos de su pasada opulencia. Con sus zapatitos de raso blanco y …
La dentadura
Al recibir la cartita, Águeda pensó desmayarse. Enfriáronse sus manos, sus oídos zumbaron levemente, sus arteria…
Dejar a Matilde
Un amigo mío camionero ha escrito en el cristal del parabrisas: “Mujeres y motores, alegrías y dolores”. No digo yo que no ten…
La aventura
Rosario echó sobre sus hombros el mantón alfombrado; luego anudóse con gracia, bajo la barbilla redonda, el pañu…
Despedida
(Confesiones de amor)
Te estás yendo, te vas y yo que sin ti me pierdo…
No te alejes siquiera este instante.
Sigue mi…
La Muerte De Isolda
Sobre el fondo de la música de Warner (la obra de “Tristán e Isolda”) se desarrolla una historia de amor y de recuerdos.
Vida nueva
Ángela entró: llegóse al espejo, dejó resbalar el rico abrigo de pieles; quedó en cuerpo, escotada, arreb…
La historia de O-Tei
Hace muchos años, en la ciudad de Niigata, provincia de Echizen, existió un joven conocido por el nombre de Nagao Chosei.
Era …