Romance
Amor
¡Amar a una mujer, sentir su aliento,
y escuchar a su lado
lo dulce y armonioso de su acento;
tener su boca a nuestr…
Final de una relación
Una tarde de noviembre, Lorenzo, joven rico y ocioso, corría en automóvil hacia su casa, donde sabía que su querida lo …
Némesis y el vendedor de caramelos
-Zarpamos mañana por la mañana, a las ocho, en el Celtic -dijo Honoria, quitándose una hebra de su manga de encaje.
-Ya…
Una tarde de domingo
Eugenio Karl salió aquella tarde de domingo a la calle, diciéndose: “Es casi seguro que hoy me va a ocurrir un suceso extra&nt…
A Veces El Destino Nos Trae Sorpresas
"A veces el destino nos trae sorpresas" trata de un joven, llamado Manny, que encuentra a su familia agresivamente masacrada en su…
El cornudo consolado
Poco tiempo hace vivía en Perusa un riquísimo sujeto llamado Pedro Vinciolo, muy conocido por su afición a los placeres…
Un adulterio
Cuando el tísico llegó malhumorado a su vivienda mandó llamar al intendente.
Después de contarle su aventura le…
Un viejo verde
Oíd un cuento... ¿Que no le queréis naturalista? ¡Oh, no! será idealista, imposible... romántico.
*…
Cartas de amor
Mi Ramiro:
Ya hace mucho tiempo que dura nuestro enojo, y eso no puede ser. Tú te has encaprichado en que sea yo la primera en escrib…
Insolación
A finales del siglo XIX una dama de la alta burguesía española acude a una romería, el calor, el sol, el ambiente, la c…
El amor y la muerte
Con gran frecuencia ocurren los llamados crímenes de amor.
Relatan los periódicos casi a diario sucesos dramáti…
El marido confesor
Hubo, en otra época, en Rímini, un comerciante, muy rico en tierras y en metálico, con mujer bonita y de primaverales a…
El tapiz
El viejo poeta dejó caer la fragante cartita de su desconocida admiradora lejana, indicando un gesto de melancolía. «Me …
El milagro de San Antonio
Hacía años que Luis no había visto las calles de Madrid a las nueve de la mañana.
A esta hora comenzaban a dormi…
El amor
El amor, a qué huele? Parece, cuando se ama,
que el mundo entero tiene rumor de primavera.
Las hojas secas to…
Un amor verdadero
Pocos hombrea podrán asegurar— y al decir estas palabras don Juan sonreía melancólico — que han sido amados, co…
La madre
El sol cae con fuerza sobre la ciudad
Es verano. La gente camina por la calle principal sin prisa, deteniéndose en los escapara…
Cuentos de amor
Conjunto de cuentos breves de la gran escritora e intelectual española: Doña Emilia Pardo Bazán, leídos por volu…
Amor y venganza
IV
Los piratas huyeron.
Cuando el sol bañó con sus dorados rayos el horizonte, más de un cuadro de dolor vino a ilumin…
Muerte, no seas mujer
Estás dormida a dos metros de mí.
En lugar de escribir me pongo a mirarte.
¡No hay nada que decir!
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