Poesía
Cese señora el duelo
Cese, señora, el duelo en vuestro canto,
¿Qué fuera nuestra vida sin enojos?
¡Vivir es …
Nada resta de tí
Nada resta de ti…, te hundió el abismo…,
te tragaron los monstruos de los mares…
No quedan en los fúnebres lugares…
El plomo en la entraña
Muchos años ha que venden por las calles ciertos pajarillos de colores, ya bengalíes, ya verdines, ya simples gorriones, ya …
Ay mísero de mí
¡Ay mísero de mí, y ay, infelice!
Apurar, cielos, pretendo,
ya que me tratáis as&ia…
Los gallos
Al amanecer el mar le entró por la nariz y la boca, estremeciéndolo.
-¡Qué salado es, carajo!
Probó a move…
Ayer te besé en los labios
Ayer te besé en los labios.
Te besé en los labios. Densos,
rojos. Fue un beso tan corto,
q…
El sonámbulo
Tú por tu cielo, y por el mar las naves.
Gerardo Diego
Vela sin viento que no fue rumbo.
Piedra lejos del arco y…
La rosa y la cebolla
Con la Cebolla un día
Juntóse por azar fragante Rosa,
Y cual cebolla a poco tiempo hedía. …
La luna es una ausencia
Y tú, ¿quién eres de la noche errante
aparición que pasas silenciosa,
cruzando los espacios ondulant…
Ausencia
Poema narrado.
El viejecito
I
Cada vez que esta rueda del año, más erizada de púas que la de Santa Catalina (a juzgar por las penas que nos trae), …
Al oído del lector
No fue pasión aquello,
fue una ternura vaga
lo que inspiran los niños enfermizos,
los tiempos idos y las noches páli…
La niña de Guatemala
Quiero, a la sombra de un ala,
contar este cuento en flor:
la niña de Guatemala,
la que se murió de amor.
Er…
Dícenme Don Jerónimo
Dícenme, don Jerónimo que dices
Que me pones los cuernos con Ginesa;
Yo digo que me pones cama y mesa, …
Reflejo
¿Ves bajo el líquido velo
de su linfa, cómo el lago
pinta con sumiso halago
sombras y luces del…
Biografía breve
Dramaturgo español nacido en Madrid el 25 de noviembre de 1562 y fallecido el 27 de agosto de 1635 en la misma ciudad.Su nombre compl…
Mis ojos sin tus ojos
Mis ojos, sin tus ojos, no son ojos,
que son dos hormigueros solitarios
y son mis manos sin las tuyas, varios
intratables …
Cantarcillo
Ruiseñor que volando vas,
cantando finezas, cantando favores,
¡oh, cuánta pena y envidia me das!
Pero no, …
Diana y Eros
No se vio jamás, desde que los hombres tienen historia y registran por medio de aparatos precisos los fenómenos exteriores, …
Miré los muros de la patria mía
Miré los muros de la patria mía,
si un tiempo fuertes, ya desmoronados,
de la carrera de la edad cansados,
p…