Poesía
Los amigos?
Te encontrarás mañana, si dejas de ser niño,
amigos que protesten de su amistad leal;
tendrás acaso …
A una rosa
Soneto CXLVII
En que la moral censura a una rosa,
y en ella a sus semejantes
Rosa divina que en gentil cultura
…
Ante un cadáver
¡Y bien! aquí estás ya... sobre la plancha
donde el gran horizonte de la ciencia
la extensión de sus …
Galerías
Yo he visto mi alma en sueños...En el etéreo espaciodonde los mundos giran,un astro loco, un raudocometa con los rojoscabellos…
La gallina y el cerdo
Bebiendo una Gallina
De un arroyuelo,
A cada trago alzaba
La vista al Cielo,
Y con el pico&n…
Heráclito, Demócrito y Minos
Se cuenta que llevaron.
de Plutón los ministros,
a Heráclito y Demócrito,
al tribunal de Minos.
…
En soledad
Iba enlutada y sola, por la banqueta de las casas consistoriales, y el grito del centinela resonaba en la noche con eco lúgubre, y lo…
Con la primavera
Con la primavera
Viene la canción,
La tristeza dulce
Y el galante amor.
Con la primavera
…
Biografías breves
Nació en Santo Domingo el 3 de febrero de 1866. Cursó sus estudios primarios y secundarios en Santo Domingo e ingresó a…
Himno de la inmortalidad
¡Salve, llama creadora del mundo,
lengua ardiente de eterno saber,
puro germen, principio fecundo,
que encadenas la muerte a tus pies!…
El Romancero Viejo
El Romancero español es un grupo de cortos poemas de origen medieval desgajados de los cantares de gesta castellanos a partir del sig…
Codicia de lo prohibido
Vaya un ejemplo. En mi tierra
había una doncellita
opilada, con gran riesgo,
de puro comer ceniza.
Sus padres…
Biarritz
Y ¡cómo decir el sortilegio de esta playa en que todos los lujos, todas las elegancias, todos los refinamientos, forman contr…
Leyenda de las tablillas que cantan
En las tejavanas de los templos de tiniebla y agua, alzados en zancos de pirámides, tejavanas de madera coloridas al final de escali…
Mi mal
En vano ansiosa tu amistad procura
adivinar el mal que me atormenta;
en vano, amigo, conmovida
intenta revelarlo mi voz a tu ternura.
…
Amada el aura dice
Amada, el aura dice
tu pura veste blanca...
No te verán mis ojos;
¡mi corazòn te aguarda!
…
Canción del oro
Aquel día, un harapiento, por las trazas un mendigo, tal vez un peregrino, quizá un poeta, llegó, bajo la sombra …
Árboles hombres
Ayer tarde,
volvía yo con las nubes
que entraban bajos rosales
(grande ternura redonda)
entre los tronc…
Silencio
Hijo mudo de la soledad y del misterio, tú eres el esposo esperado de la noche, el amigo ansiado de los que padecen, de los que n…
El diamante de la inquietud
Dirás, acaso, que el fantasma me venció en toda la línea.
No, amigo: ¡Yo vencí al fantasma!
¡Le venc…