Poesía
Oración de Nochebuena
Infante-Dios: el pálido bardo meditabundo
canta el advenimiento del divino tesoro,
y, ante quien da su vida al corazón del mun…
Cuarto solo
Si te atreves a sorprender
la verdad de esta vieja pared;
y sus fisuras, desgarraduras,
formando rostros…
La liberalidad
Pobre y miserable un día
llegó a los pies de Alejandro
el doctísimo Tebandro,
celebrado en la poes&ia…
La mano derecha y la izquierda
Aunque la gente se aturda,
Diré, sin citar la fecha,
Lo que la Mano Derecha
Le dijo un dia a la Zurda.
Y por si alg…
El gorrión
Ven a mi estancia,
triste avecilla,
del hombre huésped,
de su hijo amiga.
Cerca a tu techo
moras en cli…
El ideal
Y luego, una torre de marfil, una flor mística, una estrella a quien enamorar...Pasó, la vi como quien viera un alba, huyente,…
Cartas a mis muertos
MADRID 2 DE NOVIEMBRE DE 1 855.
¡Ay del que en una y otra sepultura
prendas del alma sumergirse vio,
y ansioso torn…
Exilio
A Raúl Gustavo Aguirre.
Esta manía de saberme ángel,
Sin edad,
Sin muerte en qué vivirm…
La Amada Inmóvil
Amado Nervo (Juan Crisóstomo Ruiz de Nervo) fue un poeta mexicano. Nació el 27 de agosto de 1870 en la ciudad de Tepic, Nayari…
Biografía breve
Pedro Salinas nació en Madrid en 1891 y murió en Boston, 1951.
Poeta español, miembro de la Generación del 27, e…
Cantos de Vida y Esperanza
Cantos de Vida y Esperanza es una recopilacion de poemas escritos por Rubén Darío y cuya primera edición fue publicada …
Pasa y olvida
Peregrino que vas buscando en vano
un camino mejor que tu camino,
¿cómo quieres que yo te dé la…
Mi hogar
Allá, cabe la frontera,
teniendo el mar por espejo;
por techumbre la azulada
bóveda …
Decir las cosas bien
Decir las cosas bien, tener en la pluma el don exquslto de la gracia y en el pensamiento la inmaculada linfa de luz donde se ba&nt…
Mayo
De la niñez los días
tienen encantos
que nunca la memoria
rinde a los años:
viven, conmigo,
…
La duda terrible de las apariencias
Pienso en la duda terrible de las apariencias,
En la incertidumbre en que nos hallamos, pienso que quizá somos juguete de una ilusi&…
A la brevedad de la vida
¡Cómo de entre mis manos te resbalas!
¡Oh cómo te deslizas, vida mía!
¡Qué m…
Tras siempre arder
Tras siempre arder, nunca consumirme;
y tras siempre llorar, nunca acabarme,
tras tanto caminar, nunca cansarme;
y tras si…
Annabel Lee
Hace de esto ya muchos, muchos años,
cuando en un reino junto al mar viví,
vivía allí una virgen que…
La gota de agua que no quería perder su "individualidad"
Por la noche, en el verano, a partir de las doce pueden regarse los tiestos.
Se supone que a las doce –y se supone mal– nadie pasar…