Poesía
Entréme donde no supe
Entréme donde no supe
y quedéme no sabiendo,
toda ciencia trascendiendo.
Yo no supe dónde entraba,
…
Ten piedad de mí
¡Señor!, si en sus miradas encendiste
este fuego inmortal que me devora,
y en su boca fragante y seductor…
Poesías
Miguel de Unamuno y Jugo (1864 - 1936) fue un escritor y filósofo español de la generación del 98. Cultivó una g…
El velo de la reina Mab
La reina Mab, en su carro hecho de una sola perla, tirado por cuatro coleópteros de petos dorados y alas de pedrería, caminand…
La protesta de la musa
En el cuarto sencillo y triste, cerca de la mesa cubierta de hojas escritas, la sien apoyada en la mano, la mirada fija en las página…
A Margarita Debayle
Margarita, está linda la mar,
y el viento
lleva esencia sutil de azahar;
yo siento
en el alma una alondra can…
Reconciliación
¡Oh palabra, superior a todas las palabras, mágica como el firmamento!
Bello es que la guerra y todas sus carnicerías se…
Yo no tengo soledad
Es la noche desamparo
de las sierras hasta el mar.
Pero yo, la que te mece,
¡yo no tengo soledad!
Es el …
Mi vida con la ola
Cuando dejé aquel mar, una ola se adelantó entre otras. Era esbelta y ligera. A pesar de los gritos de las otras, que la dete…
Claro de luna
Media Noche.
Solo, bajo el cielo inmenso, ante el prestigio augusto de la luna, pienso y sueño. Y, como en la onda de una brisa dulce…
Invocaciones
Insiste en tu abrazo,
Redobla tu furia,
Crea un espacio de injurias
Entre yo y el espejo,
Crea un canto de leprosa
…
Ay voz secreta del amor oscuro
¡Ay voz secreta del amor oscuro!
¡ay balido sin lanas! ¡ay herida!
¡ay aguja de hiel, cameli…
Los dos besos
Volaron aquellas horas
En que la mente delira:
Sin cuerdas está mi lira
Y sin fuego el corazón.
Y pues…
Al que ingrato me deja
Al que ingrato, me deja, busco amante;
al que amante me sigue, dejo, ingrata;
constante adoro a quien mi amor maltrata,
ma…
Versos de amor
Versos de amor, conceptos esparcidos
engendrados del alma en mis cuidados,
partos de mis sentidos ab…
Canto de la vida pública
A pie, con el corazón ligero, huello la vía pública;
Franco y salubre el mundo se dilata ante mí;
…
El ciego de los romances
Poco lucido de zancas,
mal estirado de piernas,
en girones y en harapos
la triste figura envuelta, …
Continuidad
No nombrar las cosas por sus nombres. Las cosas tienen bordes dentados, vegetación lujuriosa. Pero quién habla en la habitaci&…
A los amigos
Amigos: hubo tiempo más hermoso
Que el presente—y el caso no es dudoso—,
Y raza que a la nuestra fué mejor.
…
Dime vencedor rapaz
Dime vencedor Rapaz,
vencido de mi constancia,
¿Qué ha sacado tu arrogancia
de alterar mi firme paz?
Q…