Memorias
Noches de hotel
Se distraen las penas en los cuartos de hoteles
con el heterogéneo concurso divertido
de yanquis, sacerdotes, quincallero…
Mi retablo de Navidad
I
El niño Dios
De toda la pintoresca variedad del Nacimiento vistoso, -con el divino Infante, la Madre doncella, el Esposo pl&aacu…
De un nido
Teniendo que ir a Madrid para la gestión de un asunto importante, de esos en que se atraviesan intereses considerables y que obligan …
El republicano y los Reyes Magos
Como su padre había sido también republicano y racionalista, le había puesto por nombre Sócrates. Él, a …
El contertulio
A mis compatriotas de tertulia
Más de veinte años hacía que faltaba Redondo de su patria, e…
Amnesia
Volvimos a nuestro rinconcito campestre, a nuestra quinta llena de árboles y flores, y en el momento en que el ama ponía a C…
Las varitas de la virtud
A Federico Gamboa
Cuando niño, vivía yo en un caserón desgarbado, sólido y viejo, que era como la casa …
Luz
¿Adónde el alma incierta
pretende el vuelo remontar ahora?
¿Qué rumor de otra vida la de…
El nido de gorriones
Ancho, huesoso, atlético, con los hombros robustos, las piernas fuertes y el cuerpo encorvado por la edad, era el tío Roque un…
El agricultor modelo
El combate parecía terminado cuando una última bala, una bala perdida, impactó en la pierna derecha de Fabricien. Se vi…
Cuento triste
¿Por qué me pides versos? Hace ya tiempo que mi pobre imaginación, como una flor cortada demasiado temprano, qued&oacut…
Trasero sagrado
Dígase lo que se quiera, la historia de España en los últimos veinticinco años ha sido representada en Europa po…
Páginas sevillanas
Testimonio de glorias, compendio histórico y padrón de grandezas sevillanas…un precioso ramillete de recuerdos sevillanos anti…
Mari Belcha
Cuando te quedas sola a la puerta del negro caserío con tu hermanillo en brazos, ¿en que piensas, Mari Belcha, al mirar los mo…
Las caras
Al divisar, desde el tren, de bruces en la ventanilla, las torres barrocas de Santa María del Hinojo, bronceadas sobre el cielo de un…
Experiencia
Desde que yo salí de Cuba
dejé de ser trovador,
cerré mis libros de estudio,
sentí enmudecer mi voz
y reventarse…
El vestido blanco
Mayo, ramillete de lilas húmedas que Primavera prende a su corpino; Mayo, el de los tibios, indecisos sueños de la pubertad; M…
El rey Baltasar
Don Baltasar Miajas llevaba de empleado en una oficina de Madrid más de veinte años; primero había tenido ocho mil re…
El domador
En el mar hay cementerios de barcos.
–Sí. Y en mi pago hay cementerios de caballos. Como en la India hay cementerios de elefantes. Un…
Historia de Antoñito
- I -
Historia de Antoñito o un niño modelo
Antoñito tiene seis años. Es un niño muy bueno, que ya …