Memorias
Soliloquio de un solterón
Me miro el dedo gordo del pie, y gozo.
Gozo porque nadie me molesta. Igual que una tortuga, a la mañana, saco la cabeza debajo la cap…
El porvenir de España
Intercambio de cartas entre dos pensadores españoles en plena época de crisis de identidad nacional, precursores de la Generac…
El tren
Apretó el paso. No podía perder el tren.
Ayer, cuando volvió del trabajo, había encontrado un sobre en el buz&o…
No te rindas
No te rindas, aún estás a tiempo
De alcanzar y comenzar de nuevo,
Aceptar tus sombras,
Enterrar tus miedos,
…
Una carta que nunca llegó a Rusia
Mi adorable, mi muy querida y lejana, me imagino que no habrás olvidado nada en los más de ocho años que dura ya nuestr…
Historia de una infidelidad
Hay muchas situaciones y maneras de ser infiel. Cristo lo sabía. No nos referiremos a su videncia de la última cena, donde an…
Luvina
De los cerros altos del sur, el de Luvina es el más alto y el más pedregoso. Está plagado de esa piedra gris con la que…
Lo que es la Navidad a medida que envejecemos
Hubo un tiempo en el que, para la mayoría de nosotros, el día de Navidad envolvía nuestro limitado mundo como un anill…
Alienación
A pesar de ser zambo y de llamarse López, quería parecerse cada vez menos a un zaguero de Alianza Lima y cada vez más a…
No se conoce al hombre por la canción que canta
Fue en primer curso, en clase de Orientación Profesional, hace ya quince años, donde conocí al expresidiario Alberto P…
Amé dieciocho veces pero recuerdo solo tres
Para una vida de cuarenta años, pensándolo bien, no es mucho: no prueba ni inconstancia ni falta de seriedad amar dieciocho ve…
Primer amor
En la zona más oscura y húmeda de la plage, esa parte donde, con marea baja, se encuentra la mejor arena para hacer castillos…
El último deseo
Detuvieron un coche y se hicieron conducir al cementerio. Era el 6 de Enero, la Pascua de Reyes, la fiesta tan deseada de los niños; …
El profesor suplente
Hacia el atardecer, cuando Matías y su mujer sorbían un triste té y se quejaban de la miseria de la clase media, de la…
La alegría de los ciegos
A Mariano Miguel de Val
Una de las cosas que más me han sorprendido en mi existencia, y que en Madrid tengo frecuente ocas…
Alta cocina
Nacían en tiempo de lluvia, en las huertas. Escondidos entre las hojas, adheridos a los tallos, o entre la hierba húmeda. De a…
Duelo de caballeros
Voy a contar una historia verdadera. Se trata de un singular duelo de caballeros cuyo interés principal reside en que los protagonist…
Las literatas
Mi querida Eduarda: ¿Seré demasiado cruel, al empezar esta carta, diciéndote que la tuya me ha puesto triste y malhumor…
Vida profunda
Bueno es recordar a los hombres que el más humilde de ellos tiene el deber de esculpir, conforme a un modelo divino que él n…
El gato
Muchas cosas desagradables se pueden decir o imaginar de John. Pero nunca le sospeché una mentira; tenía demasiado desprecio …