Humor
El desventurado prometido de Aurelia
Los hechos que voy a relatar se hallan consignados en una carta que me dirige cierta señora residente en la hermosa ciudad de San J…
Instrucciones para llorar
Dejando de lado los motivos, atengámonos a la manera correcta de llorar, entendiendo por esto un llanto que no ingrese en el esc&aacu…
Best-seller
II
-Dime -dijo Pescud, moviendo el libro rechazado con la punta del zapato derecho-, ¿has leído alguna vez uno de estos…
El banquete
Con dos meses de anticipación, don Fernando Pasamano había preparado los pormenores de este magno suceso. En primer té…
Tradiciones en salsa verde
Allá, por los años de 1840, era yanacón o arrendatario de unos potreros en la chacra de Inquisidor, vecina a Lima, un …
El perro y el frasco
- Lindo perro mío, buen perro, chucho querido, acércate y ven a respirar un excelente perfume, comprado en la mejor perfumer&i…
Historia de un buen Brama
En mis viajes encontré un brama anciano, sujeto muy cuerdo, instruido y discreto, y con esto rico, cosa que le hacia más cuerd…
Agudeza gascona
Un oficial gascón había recibido de Luis XIV una gratificación de ciento cincuenta doblones y, recibo en mano, entra si…
El abogado de los abogados
Cuentan que el Señor no miraba con poca ni mucha simpatía a los leguleyos, prevención que justificaba el que siempre q…
Como el pez en el agua
Llaman en Andalucía tener asaúra a una cosa que no es precisamente tener asadura, aunque algo se le parezca. Que ¿qu&ea…
La Rana Viajera
Julio Camba Andreu (1884 - 1962) fue un escritor y periodista español. Nació en una familia gallega de clase media. A los trec…
La carta de recomendación
Buenos Aires está enfermo.
Lo han dejado las epidemias de cólera y fiebre amarilla, pero lo aqueja otra enfermedad interna.
Es…
Libro Sin Nombre
Milla muestra el vigor y la lozanía de su talento e imaginación en esta colección de artículos que hablan a la v…
El cocinero Chichibio
Currado Gianfiglazzi se distinguía en nuestra ciudad como hombre eminente, liberal y espléndido, y viviendo vida hidalga, hall…
Las justicias de Cirilo
Era su señoría don Cirilo Sorogastúa, subdelegado de Chachapoyas, todo lo que se entiende por una autoridad sui generi…
En la puerta del Cielo
Sentado en el umbral de la puerta de la taberna, el tío Beseroles, de Alboraya, trazaba con su hoz rayas en el suelo, mirando de…
Adán y Evans
(Evans por un lateral con unas cuartillas en la mano.)
Aquí me presento yo, señoras y señores y niños, s…
Cincuenta textos escogidos de Quevedo
Quevedo ocupa un lugar destacadísimo en la literatura española y mundial gracias a esa "universalidad castellana del poet…
La llave
La vieja es vieja y avara; el viejo es aún más viejo y más avaro. Pero ambos temen por igual a los ladrones. A cada ins…
¡Médicos, no!
Cuando despertó el muy reverendo padre Gerundio, un alegre rayo de sol besaba el obscuro suelo de su estrecha celda. Sorprendido el b…