Horror
La larva
Como se hablase de Benvenuto Cellini y alguien sonriera de la afirmación que hace el gran artífice en su Vida, de haber visto …
El reloj
Porque todos sus días, dolores, y sus ocupaciones,
molestias, aún de noche su corazón no reposa.
-Ec…
El tesoro del diablo
Dos caballeros de Malta tenían un esclavo que se jactaba de poseer el secreto de invocar a los demonios y obligarles a revelarle las …
La hija del aire
Pocas veces concurro al Circo. Todo espectáculo en que miro la abyección humana, ya sea moral o física, me repugna gran…
La agonía de La Garza
Vuelto a mi playa querida, pregunté por los míos. Mi playa es esa costa chata y riscosa que se duerme en línea temblona…
Por qué la mató
Y fijando en ella sus grandes pupilas de felino, aquel impasible, que parecía haber absorbido los desalientos de muchas generacione…
La hermana
Se hizo preciso adelantar la marcha, porque a la salud de Lucio no era propicio el
tráfago urbano. Cuando llegaron a la quinta,
…
Un fenómeno inexplicable
Hace de esto once años. Viajaba por la región agrícola que se dividen las provincias de Córdoba y de Santa Fe, p…
La foto
Jaime y Paula se casaron. Ya durante la luna de miel fue evidente que Paula se moría. Apenas unos pocos meses de vida le pronostic&oa…
El ahogado
Sebastián dejó el montón de redes sobre el cual estaba sentado y se acercó al barquichuelo. Una vez junto a &eac…
Catalepsia
Giró mi espíritu sobre sí mismo, aleteó un momento, y, como pájaro herido, cayó repentinamente. Ca…
Las panteras y el templo
Y sin embargo sé que algún día tendré un descuido, tropezaré con un mueble o simplemente me temblar&aacu…
Mi crimen favorito
Después de haber asesinado a mi padre en circunstancias singularmente atroces, fui arrestado y enjuiciado en un proceso que dur&oacut…
Las Muertes Normales
Para celebrar su 10 aniversario, Proyecto Sherezade te propone un regreso a los orígenes orales del cuento. Una colección de 1…
El sueño y la muerte
Al sentirse envarado por el sueño y la muerte se apresuró a irse a la cama.
Quería saber quién iba a ll…
Una broma de carnaval
Un manicomio es un cementerio de almas. Y así como la muerte física no tiene recato ni castidad que guardar, la locura, que es…
El vengador
…–¡Sí, señores jurados, aquella mujer, aquella anciana, era mi madre! –Me acerqué a su lecho silenciosamente, en…
La sepulturera
I
— ¡Ahí tienes la cena! Yo no tengo ganas.
—Pues están muy apetitosas las chuletas, y el arroz huele a gloria... &ique…
Diocrates Santo
III
A partir de entonces, el viejo sólo comió legumbres y raíces cocidas. Como pasados muchos días insistiese Si…
Francisca Y La Muerte
La muerte que busca a Francisca para llevarsela, pero esta anda muy ocupada trabajando.