Ficción Gótica
Las hadas de Francia
-¡Levántese la acusada! -dijo el presidente.
Algo se movió en el horrible banquillo, y un ente informe, titubeante, se a…
Rodrigo o la torre encantada
Rodrigo, rey de España, el más sabio de los príncipes en el arte de variar sus placeres, el menos escrupuloso en la fo…
El barco fantasma
Por los lentos ríos amazónicos navega un barco fantasma, en misteriosos tratos con la sombra,
pues siempre se lo ha encontrado…
La tortura por la esperanza
A Monsieur Édouard Nieter
Oh, una voz, una voz, para gritar!
Edgar Poe: El pozo y el péndulo
Al atardecer, el venerable Pedro …
Al otro lado de la pared
Hace muchos años, cuando iba de Hong Kong a Nueva York pasé una semana en San Francisco. Hacía mucho tiempo que no hab&…
Médium
Soy un hombre intranquilo, nervioso, muy nervioso; pero no estoy loco, como dicen los médicos que me han reconocido. He analizado tod…
El hombre de arena
Clara a Nataniel
Es cierto que hace mucho que no me has escrito pero creo, sin embargo, que me llevas en tu alma y en tus pensamientos; pues…
La dama blanca
I
Tiene la humanidad ocurrencias extraordinarias, caprichos verdaderamente raros, excentricidades artísticas, cuya explicació…
Locura
Es la razón un tormento
Y vale mas delirar
Sin juicio, que el sentimiento
Cuerdamente analizar
Fijo en él el pensamien…
El crimen del otro
Las aventuras que voy a contar datan de cinco años atrás. Yo salía entonces
de la adolescencia. Sin ser lo que se llam…
Las rayas
...-"En resumen, yo creo que las palabras valen tanto, materialmente, como la propia cosa significada, y son capaces de crearla…
El miserere
Hace algunos meses que visitando la célebre abadía de Fitero y ocupándome en revolver algunos volúmenes en su ab…
Un viejo verde
Oíd un cuento... ¿Que no le queréis naturalista? ¡Oh, no! será idealista, imposible... romántico.
*…
Los cazadores de ratas
Una siesta de invierno, las víboras de cascabel, que dormían extendidas sobre la greda, se arrollaron bruscamente al oí…
La estatua de sal
He aquí cómo refirió el peregrino la verdadera historia del monje Sosistrato:
-Quien no ha pasado alguna vez por el mon…
La leyenda de San Julian el hospitalario
Los padres de Julián habitaban un castillo, situado en la ladera de una colina, en medio de los bosques. Las cuatro torres de los &…
El antepasado
-Durante la temporada de los baños de mar -dijo Carmona, nuestro proveedor de historias espeluznantes- hice migas con un muchacho que…
La mujer de piedra
II
Por qué durante los catorce o quince días que llevaba de residencia en aquella población, aunque continuamente estu…
El rey de la máscara
El cura de San Rosendo de Gondar, un viejo magro y astuto, de perfil monástico y ojos enfoscados y parduscos como de alimaña m…
Otro caso de vampirismo
Es una tertulia «daurevillesca» reunida
bajo la fronda de un paseo. Lejanamente, entre los arabescos de hojas, algunos…