Fantasía
Ginesillo el tonto
El tren correo acababa de llegar a la estación de Santa Marina y de él se apeó, entre otras muchas personas, un viajero…
El obstáculo
Por el sendero misterioso, recamado en sus bordes de exquisitas plantas en flor y alumbrado blandamente por los fulgores de la tarde, iba el…
El pozo mágico
Una tarde, que los padres aún no habían vuelto de trabajar en el campo, se hallaba Juanito en su bonita casa compuesta de dos …
Leyenda del Sombrerón
El sombrerón recorre los portales...
En aquel apartado rincón del mundo, tierra prometida a una Reina por un Navegante loco, l…
El cuento de los despropósitos
Eran los tiempos del mundo al revés. Una vez vi que de un hilillo de seda pendían Roma y el Palacio de Letrán; que un h…
El Psychon
El doctor Paulín, ventajosamente conocido en el mundo científico por el descubrimiento del telectróscopo, el electroide…
Nené traviesa
¡Quién sabe si hay una niña que se parezca a Nené! Un viejito que sabe mucho dice que todas las niñas son …
Las buenas hadas
La pobre Micaela se había quedado viuda siendo muy joven y con escasísimos recursos. Gracias a la caridad de una vecina, que c…
La aventura del estudiante alemán
Una noche borrascosa, durante la procelosa época de la Revolución francesa, a altas horas de la noche, un joven alemá…
Las señoritas
Les demoiselles o señoritas del Berry nos parecen primas de las milloraines normandas que el autor de La Normandie merveilleuse desc…
Los hipocampos
Entre las blancas caricias de las espumas, surcando velozmente el mar de un verde tenue, oleoso, nadan en grupo deslumbrador los sedosos…
El ángel caído
Cuento de Navidad dedicado a mi sobrina María de los Ángeles
Érase un ángel que, por retozar más de la cu…
Las tres naranjas del amor
Había una vez un príncipe que no se reía nunca. Pero un día, una mujer se dijo:
-Yo haré reír a es…
El tesoro del castillo
Aquella, noche de luna había sabido aprovecharla bien el tío Manolo, para reunir en su era a los vecinos a desperfollar el eno…
El fantasma
Para Balbino Dávalos
EL Desierto de los Leones es uno de los sitios más hermosos de la República Mexicana.
Im…
El trasgo
El comedor de la venta de Aristondo, sitio en donde nos reuníamos después de cenar, tenía en el pueblo los honores de c…
La lluvia de fuego
Y tornaré el cielo de hierro y la tierra de cobre.
Levítico, XXVI - 19.
Recuerdo que era un día de sol herm…
Pesadillas
La luz de una lámpara verde suspendida en medio del dormitorio, envolvía los muebles en una soñolienta hopalanda lumin…
La rana que quería ser una rana auténtica
Había una vez una rana que quería ser una rana auténtica, y todos los días se esforzaba en ello.
Al principio se…
El suplicio de la muerte
Arrullos de palomas, cánticos de pajarillos, música de flores, ya no halagáis como antes la vista y el oído; ya…