Fantasía
Don Bonifacio
Poema narrativo con un toque cómico. El protagonista es un respectado y ricachón miembro de la sociedad, al que le suceden var…
La creación
La mujer y el hombre soñaban que Dios los estaba soñando.
Dios los soñaba mientras cantaba y agitaba sus maracas, envue…
La última diosa
A Alfredo Vicenti
Las fuerzas interiores del planeta, en oculta labor, con escondidos movimientos, con solapadas turbulencias, ve…
Odio desde la otra vida
Fernando sentía la incomodidad de la mirada del árabe, que, sentado a sus espaldas a una mesa de esterilla en el otro extremo …
El caudillo de las manos rojas
I
Ha desaparecido el sol tras las cimas del Jabwi, y la sombra de esta montaña envuelve con un velo de crespón a la perla d…
Un tesoro
¡Ánimo, amigo don Restituto, ánimo! Más trabajo pasaría Colón para descubrir el Nuevo Mundo, y ust…
El secreto
Heinlopo, como es sabido, es un importante puerto en la caza y empaque de camarones, y Greco era dueño de varios barcos, cada uno co…
Los deseos
Había un matrimonio anciano, que aunque pobre, toda su vida la había pasado muy bien trabajando y cuidando de su pequeñ…
Los ojos verdes
III
¿Quién eres tú? ¿Cuál es tu patria? ¿En dónde habitas? Yo vengo un día y …
El otro rey mago
Vazda, la yegua más veloz de Artabán, había estado esperando toda la noche, ensillada y aparejada en la caballeriza, pi…
El reino de las cosquillas
I
Todo era alegría y excitación aquel día en el Reino. Nadie escapaba a ese sentimiento de regocijo y honda emoci&oacut…
El tapiz
El viejo poeta dejó caer la fragante cartita de su desconocida admiradora lejana, indicando un gesto de melancolía. «Me …
El soldadito de plomo
Érase una vez un niño que tenía muchísimos juguetes. Los guardaba todos en su habitación y, durante el d&…
Sonatina
La princesa está triste... ¿qué tendrá la princesa?
Los suspiros se escapan de su boca de fresa,
…
La fuente de la juventud
Había una vez un viejo carbonero que vivía con su esposa, que era también viejísima. El viejo se llamaba Yoshib…
Un matusalén ártico
El antiguo castillo de un rico propietario de Finlandia veíase muy favorecido de gentes en aquella fría noche de Navidad, gen…
El ángel de la muerte y el rey de Israel
Se cuenta de un rey de Israel que fue un tirano. Cierto día, mientras estaba sentado en el Trono de su reino, vio que entraba un hom…
La llama sagrada
I
Hace muchos años, cuando la ciudad de Florencia acababa de ser declarada república, vivía allí un hombre llama…
El árbol del orgullo
Si bajan a la Costa de Berbería, donde se estrecha la última cuña de los bosques entre el desierto y el gran mar sin ma…
La historia de un picaflor
… Ah!, si, mi amable señorita. Tal como usted lo oye: tras un jarrón de paulonias y a eso de ponerse el sol. Garlaban como ni&…