Drama
El cornudo
Calleja penumbrosa, escalera silente, dueña discreta con un manojo de llaves a la cintura; silencio amable en un hostal del placer …
Canciones
Ampliamente reconocido como el mejor dramaturgo y poeta español del siglo XX, Federico García Lorca (1898-1936), fue escritor …
El pesimista corregido
VII
Cierta tarde otoñal, tibia y serena, paseaba Juan por las umbrías alamedas del Retiro, no lejos de la glorieta del A…
La reja
Sor Casilda alzó el pálido rostro, que sonrosaba una emoción repentina, y contestó a la tornera:
-Voy, voy ahora…
La muerte de María Antonieta
Ríase usted de todos esos idealistas que creen posible la igualdad, la fraternidad humana! Mientras el mundo exista, existirá …
Demasiado tarde
Puestos ya en pie se estrecharon las manos con fuerza nerviosa, y atontados por el dolor, sin poder hablar, cambiaron el último…
Las desnudas
Una tarde gris, en el campo, mientras las primeras hojas que arranca el vendaval de otoño caían blandamente a nuestros pies,…
El velo de la abadesa
Existe en Lombardía un monasterio, famoso por su santidad y la austera regla que en él se observa. Una mujer, llamada Isabel, …
Una vendetta
La viuda de Pablo Savarini habitaba sola con su hijo en una casita pobre sobre las murallas de Bonifacio. La ciudad, construida sobre un s…
Pruebas de amor
Mi amigo César es un analista insoportable. Pudiera ser feliz, porque tiene talento y buena fortuna, y es el más desdichado …
El zapato
Cuando oigo decir que el amor es felicidad, siento tentaciones de responder inmediatamente: «Sí, con tal que no anden por medio…
La excavación
El primer desprendimiento de tierra se produjo a unos tres metros, a sus espaldas. No le pareció al principio nada alarmante. Ser&iac…
El último deseo
Detuvieron un coche y se hicieron conducir al cementerio. Era el 6 de Enero, la Pascua de Reyes, la fiesta tan deseada de los niños; …
Adán y Evans
(Evans por un lateral con unas cuartillas en la mano.)
Aquí me presento yo, señoras y señores y niños, s…
La zarpa
Padre, las cosas que habrá oído en el confesionario y aquí en la sacristía... Usted es joven, es hombre.…
Vida nueva
La señora Manolita, vecina insigne de un pueblo andaluz, había muerto de ochenta y siete años, única enfermedad …
El oro inglés
Leía yo, acostado, tratando de dormirme, El Imparcial. De pronto, sobre el cielo raso sonoro como el parche de un tambor — &iexc…
Ladrones legales e ilegales
Un ladrón cayó en el garlito. Falto de recursos para comer bien, como comen los ladrones, y no pudiendo tragar el rancho de la…
La tempestad
«Voy con María. Espéranos. --Octavio».
Octavio R..., el escritor neurótico de palabra helada, eras m…
Maravillas de la voluntad
A las tres en punto don Pedro llegaba nuestra mesa, saludaba a cada uno de los concurrentes, pronunciaba para sí unas frases indesci…