Drama
La muerta
Aquella caseta de peones camineros fue puesta por orden de la Compañía al borde de un torrente seco, especie de cicatriz negra…
Los mudos
Aquella tarde, en el paseo, llamó mi atención un grupo original.
Formábalo una mujer, joven aún, como de trein…
Un desafio
Probablemente, Jacob Shwarb no pensaba hacer nada malo. Quizá tan solo volar con dinamita el mundo entero. Pero sería un error…
Una velada
Varios objetos de importancia componen el ajuar del salón de la fonda. Sobre la pared blanca con su cal nueva, un retrato de Zumalac…
Un beso
Los pasajeros abandonaron el comedor, y quedamos en la sala del Chile, los cuatro amigos de la misma mesa, siguiendo, entre las aspiraciones…
La hermana
Se hizo preciso adelantar la marcha, porque a la salud de Lucio no era propicio el
tráfago urbano. Cuando llegaron a la quinta,
…
La desesperación de la vieja
La viejecilla arrugada sentíase llena de regocijo al ver a la linda criatura festejada por todos, a quien todos querían agrada…
Pasión de poeta
Oye lo que sucedió
a un poeta con su ama:
Como dicen que se inflama
de un espíritu su pecho,
de cuyo a…
El señor de Magaz
El señor de Magaz vivía en su palacio con sus dos hijas, Iluminada y Laura. Al encontrarse viudo, la mayor no pasaba de los si…
Agonía
Les había visto juntos muchas veces y siempre me inspiraron esta curiosidad que enciende la intuición de los grandes secretos.…
Un divorcio
Hacía un mes de su matrimonio... ¡Cuánto se quisieron de novios! ¡Qué deliciosa pareja formaban despu&eacut…
En la puerta del cielo
En esas regiones superiores, en esos espacios misteriosos que los ojos de la materia no alcanzan y que sólo puede fingirse la mirada…
Aroma de pecado
Sola, en la elegante habitación del hotel, se revolvía en el lecho, sin poderse dormir. Sus carnes producían rumor …
Día de reyes
I
Sentada en una silla, con un montón de ropa que coser al lado, mirando a menudo las despiadadas manecillas del reloj que con su v…
El extranjero
III
Tres noches después tomábamos café varios amigos en el precioso casino de Almería.
Cerca de nosotros,…
Es raro
II. De bohemio
—Pues verá usted. Hace diez años vivía yo en una buhardilla de la calle de Vaugirard, enfrente del jard&…
Dura necesidad
Dura necesidad, madre afrentosa
de la vergüenza y vil atrevimiento,
escuridad del claro entendimien…
El sermón de las tres horas
— ¿Pedimos otra ronda, compare?
—iCompare, que la vasté a cogé!
—¿Pero es que se me nota que he bebió? …
El acomodador
Apenas había dejado la adolescencia me fui a vivir a una ciudad grande. Su centro —donde todo el mundo se movía apurado entre…
La oración de Semana Santa
El último chá de Persia, que, según nadie ignora, murió a manos de un fanático, tuvo en su historia una p…