Drama
Bonifacio
Bonifacio vivió buscándose y murió sin haberse hallado; como el barón del cuento, creía que tirá…
La Muerte De Isolda
Sobre el fondo de la música de Warner (la obra de “Tristán e Isolda”) se desarrolla una historia de amor y de recuerdos.
Una civilización que se acaba
(Cuento de Navidad)
La galería que circunda el vasto patio es de mármol blanco. De mármol blanco son las recias column…
Elegía
Federico García Lorca (Fuente Vaqueros, provincia de Granada 1898-1936) fue un poeta, dramaturgo y prosista español, tambi&eac…
La petición
En el gran patio de la Gouille, la señora Repin lanzaba a sus aves puñados de grano. Éstos volaban regularmente de la c…
La locomotora
Al Lic. Don Joaquín D. Casasús
Entre la pradera por donde paseaban y el coqueto caserío, atrayente y risue&nt…
Nochebuena aristocrática
Después de la misa del Gallo celebrada en el oratorio y oída con más recogimiento que una comedia de teatro antiguo en…
La muerte
Se llamaba... ¿cómo se llamaba?... A veces pierdo la memoria... Elena, sí; creo que se llamaba Elena. ¡Qué…
El último viernes
En cuanto lo hicieron pasar, Carner comprendió que aquel viernes iba a ser distinto. Creyó recordar tímidas premonicio…
Codicia de lo prohibido
Vaya un ejemplo. En mi tierra
había una doncellita
opilada, con gran riesgo,
de puro comer ceniza.
Sus padres…
El converso
Entre Dios y yo todo ha quedado resuelto desde el momento en que he aceptado sus condiciones. Renuncio a mis propósitos y doy por te…
El conductor del rápido
Desde 1905 hasta 1925 han ingresado en el Hospicio de las Mercedes 108 maquinistas atacados de alienación mental
Cierta mañana…
El ilustre amor
En el aire fino, mañanero, de abril, avanza oscilando por la Plaza Mayor la pompa fúnebre del quinto Virrey del Río de…
Un artista
En la "Hostería de la Manzana de Adán" tenían sus cuarteles unos cuantos literatos y desocupados que sol&iac…
El caso de la señorita Amelia
I
Que el doctor Z es ilustre, elocuente, conquistador; que su voz es profunda y vibrante al mismo tiempo, y su gesto avasallador y misterios…
Los pecados sin perdón
El Padre Clarencio, de la Orden Seráfica, fue amigo mío después de su exclaustración. Cuando yo le conocí…
El botones
Tipo lamentable de la sociedad moderna... A la puerta del hotel, en la antesala del club, en la redacción del periódico, en cu…
Vida nueva
Ángela entró: llegóse al espejo, dejó resbalar el rico abrigo de pieles; quedó en cuerpo, escotada, arreb…
Amnesia
Volvimos a nuestro rinconcito campestre, a nuestra quinta llena de árboles y flores, y en el momento en que el ama ponía a C…
Los inmigrantes
El hombre y la mujer caminaban desde las cuatro de la mañana. El tiempo, descompuesto en asfixiante calma de tormenta, tornaba a&uac…